17.2.05

Utilizo mi lengua como un tenedor, para descerebrarte a ti, mi negra. Sabor. La música cubana, botella e ron tabaco habano. Así es, un poquito de Fernet, pero solo un poquito, con cocacola sin gas. Mi genialidad no pudo recordar la cocacola en freezer, el freezer en la casa, la casa en el mundo y yo en el mundo y yo en la realidad. Resultado: la cocacola se congelo. Hoy a la mañana era un solo cubito que rompí a golpes. El proceso era así: la botella cerrada, con la mierda negra congelada adentro, está por un lado y por el otro el piso de baldosas. Si la golpea hasta hacerla puré, luego, cortando la botella con un cuchillo, armarse un vaso, para tomarse un trago largo. Allí mismo echar un chorro de fernet y un poco de agua tibia. Mientras se termina de redetir (sic) la cocacola (casi), se puede retirar la etiqueta de la bebida cola por la parte superior del vaso (ojo, no romper) y luego volver a colocarla, pero del lado blanco. Allí pueden escribir su nombre, el nombre de sus sueños, el nombre de un caballo, en fin lo que guste, porque las posibilidades infinitas, con decirle que puede escribir una frase en latín. Y así, con un vaso grande de trago extra large que es ilustrado por una frase en latín y nuestra pose galante, quien podrá dudar que somos los últimos dandys de esta metrópoli.
Claro, claro, todo es muy lindo, pero la bebida no tiene gas. Si no tuviese gas pero al menos tuviese burbujas sería al menos algo, pero no tiene burbujas y por lo tanto no deja la fina espuma en los bigotes. La gente de la voláa, como en una nevara. Tras de las rejas, tu mundo ves cómo se aleja. Para todos los murgeros. Jinetes y chaperos.